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Pase lo que pase, mi corazón se va a morir de pájaro. Tal vez esa sea mi única victoria.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Vivimos adentrándonos o escapando,
todo es un ir y venir.
Somos el sonido del mar
que se quedó anegado en nuestros poros
respirándonos.

Un pulmón del agua.

lunes, 17 de agosto de 2015

No sabes cuánto me necesito 
Te partes, te repartes 
y un día no recuerdas en cual de tus pedazos quedaste.
Si supiera te pediría.. 
-Déjame ser débil sin tener que pagar el precio.

He limado todos los barrotes con mis dedos..
y he llegado a no sé cual orilla,
Así es como verás cientos de nubes 
surcando mis ojos.

Si alguna vez besaste mis rastro tal vez, quizás
entonces
me recuerdes.

sábado, 27 de junio de 2015

Nudos.

Tengo un nudo en la tarde,
en la noche,
en la memoria.
Un nudo por la sangre,
por los ojos, 
en las manos.
Un nudo en el fondo de mis lágrimas
que se cansaron..
Un nudo en mi cuerpo
que se desploma.

viernes, 19 de junio de 2015

claroscuro

Si supieses que poco me dura la luz 
mientras me hundo.
Camino descalza entre hebras de fe y escepticismo.
si por un segundo toco la luz todo se pone obscuro y otra vez a ciegas,
arrastro el tiempo y no lo recojo.
A penas
aquellos que osan rozarme y me hacen sentir viva.

sábado, 30 de mayo de 2015

Un corazón va de frente. Sin laberinto.

Todo lo que veo es tristeza, detrás de mis párpados.
Por fuera la noche, otro canto de sirena,
que no quiero escuchar.
Se me ataron los años a mi espalda .
Alguien dirá que aún hay tiempo.. 
cuando ya no sepa creer.
La música me escribe con su canto metálico
y aquí en mi puño la esperanza
que aún no he arrojado.

El poema nunca serán las palabras.

Las noches serenas cambian a los hombres. Es cuando el viento arrasa por dentro y su melodía cruje . Así entendí , por fin, el lenguaje del bosque y de sus pájaros. 
Pero para hablar.. elegí mis manos.

viernes, 8 de mayo de 2015

Nomás tiempo.

Salí a deternerme
justo en lo mejor del impulso, cuando todo era frenesí. A lavarme la cara con las manos de los que quiero, a quedarme quieta de mirarme y sentirme quieta, a dejarme descansar por el cansancio. A tragarme las dudas y beberme las certezas.
El tiempo dijo que corría otra vez y no me importó alcanzarlo.
Escuché las voces de años, todas parecían pedir auxilio.
Me detuve otra vez, frente a los ojos de mi madre
que ya empezaban a despedirse..